martes, 29 de diciembre de 2015

Navidad

NAVIDAD , DESDE LOS OJOS DE UNA AMIGO.

"Colaboración Emiliano Heredia"

Faltaban pocos días para Navidad, la sola idea de lo que se le venía encima le hacía estremecerse. Cada año se repetían las mismas escenas y se hacían los mismos preparativos, como un cliché que se guarda en un cajón y se saca en Navidad, para enseñarlo, y guardarlo hasta el año que viene, cuando las fiestas se acaban. Los hijos..., "quédate con los niños (inaguantables y gritones), que vamos a comprar los Reyes...), pelea en el mercado, para comprar la comida buffet de todos los años, hasta hartarse..., los regalos (que no se me olvide nadie)...¡y las uvas!, ¡sobre todo las uvas!...,¡uf!, que follón. Cojo el bolso...., el abrigo, (uniforme de guerra), y me lanzó a la calle más con resignación que con ganas. Primero, a la pescadería, luego, a la carnicería, y más tarde a aquel puesto donde venden esos mazapanes que tanto le gustan a Pili.... Ahora, un cafecito a media mañana, que no voy mal de tiempo, y a acabar con lo que me queda, que éste año no voy mal de tiempo. Después de unos cuantos pisotones, codazos, moratones, he saldado con victoria èsta batalla, y pienso que, me merezco una recompensa, y voy directa a un pequeño restaurante cerca de mi calle, a comer tranquila y relajadamente. -Buenos días, Manoli-me saluda Juanjo, el camarero-¿un menú?. -Sí, y, aunque no entre en el menú, pon me una botella de tu mejor vino, que creo que lo tengo más que merecido, después de la mañana que llevó -No te preocupes, para tí, entra -responde Juanjo- - Gracias, no hace falta-respondo- -insisto -dice Juanjo- La comida transcurre tranquila, y la disfruto, cada bocado, cada sorbo, y el postre, (que no viene incluido en el menú), arroz con leche especialidad de la mujer de Juanjo para mí, expresamente. -¡Juanjo!, la cuenta, por favor. - Estás invitada, Manoli -me dice Juanjo acercándose-, aquel señor del fondo te ha invitado. Miro hacia donde señala Juanjo, y un señor mayor, de mi edad más o menos, me saluda, se levanta, y se dirige hacia donde estoy sentada. El caso es que, su cara en suena, pero no se de què. Cuando se pone a mi altura, me levanto, y me dice: -Manuela Gutierrez Galván, tercer curso de magisterio ¡Dios mío!, al mirar sus increíbles ojos verdes, el mundo parece detenerse a mis pies. ¡Alfonso!, Mi primer gran amor antes de conocer a mi difunto marido. Nos íbamos a casar, pero se marchó fuera, porque a su padre, le enviaron a trabajar a Francia. Durante un tiempo, mantuvimos contacto por carta (que aún conservo), pero me casè, vinieron los niños, y ya no volví a verle.... hasta hoy, que le tengo enfrente de mí, cogièndome la mano, con una sonrisa que nunca se me olvidó. -Hola, Manoli, ¿me recuerdas?, te he reconocido nada más te he visto aparecer, una mujer como tú, no se olvida en la vida. Aunque pasara una vida entera. Estupefacta, no se que decir, me quedo callada como una tonta. -¡¿què ?!,¿no me dices hola por lo menos? -¡Alfonso!-le doy un tierno abrazo, cerrando los ojos, del que soy correspondida- -¿tienes la tarde libre? -me pregunta- -Bueno..., tengo que ir a mi casa, que está aquí al lado, para guardar todo lo que he comprado, si quieres, te invitó a un café, y nos ponemos al día. - ¡ah!, vale - me responde-, y ya de paso, veo a Carlos, tu marido, que tengo muchas ganas de verle. -Nó, Carlos, ya no está, falleció hace seis años, un cáncer se lo llevó. -Vaya, lo siento, -en su cara, se denota un gesto de pesar-, venga, acepto ese cafè, y yá de paso, te ayudó. Nos dirigimos a casa. Mano a mano, como si lo hubiéramos echo toda la vida, colocamos todas las cosas, envolvemos los regalos..., y cuando acabamos, Alfonso me prepara el mejor café que hacía tiempo que no probaba. Sí, es el que siempre uso, pero tal vez, porque lo ha echo él, me sabe diferente. Nos sentamos, en el sofá, y estamos unos minutos sin hablarnos, hasta que él, rompe el hielo: - Bueno, como ya te he contado, he venido para ver a mi hija, y me vuelvo Francia, a pasar las fiestas sólo, ya que mi mujer se separó de mí hace unos años, para irse con un cretino con más dinero. Oye, Manoli, ¿tu crees en los golpes del destino?. -¿a qué te refieres?. -¿Crees que nuestro reencuentro después de tantos años, ha sido tan sólo eso, un reencuentro, o es algo más? -No sè a lo que te quieres referir Alfonso, -respondo bajando la mirada al suelo- -¿Eres feliz?, ¿serías capaz de dejarlo todo y venirte conmigo?, no digo a Francia, si nó al pueblo de nuestros padres, hace unos años, arreglé la casa de mis padres, y paso allí casi todos los veranos. -¡Alfonso!, pero... que estas...-no me deja acabar la frase, porque me dá un tierno beso en los labios, que me azora como una colegiala-. -No digas nada - me dice Alfonso-, piènsalo, mañana es Nochebuena, y me voy, tengo tu teléfono, te llamo, hasta mañana, Manoli. Alfonso, se levanta, y me lanza un guiño antes de cerrar la puerta. Paso la noche dando Vueltas, como una adolescente enamorada, a mis cincuenta y tantos años. Durante el día, la cosa no ha ido a mejor, no hago otra cosa que pensar enTodo este follón, de Alfonso, de la cena de Nochebuena, de la gente que viene, y no doy una a derechas. Llega la hora de la cena, y llegan todos a tropel, como todos los años, y algunos más contentos de lo normal. Mía tres nietos, entran como una plaga de langosta, y enseguida empiezan a montar trifulca.
-¡Feliz Navidad suegra!,- me dice mi yerno, apestando a cerveza- -¡¡ande ande la marimorena!, -mi otro yerno, no le vá a la zaga- Nos sentamos a la mesa, y ahí estoy yó, observando como mis hijas se pelean con mis nietos, para que coman, mis yernos compitiendo para ver quien es el más cretino, y mis hijas mirándome con cara de sufridoras. Me suena el timbre de un whatsapp, lo miro, y por un instante, la burbuja que forma en torno a mí, lo que pone el whatsapp, me aisla de todo, es Alfonso: -"Feliz Navidad, preciosa,hace años, cogimos trenes diferentes, ¿quieres un billete para el mismo tren?, te espero abajo en media hora, si nó bajas, comprenderé que es demasiado para tí. Sí nó nos volvemos a ver, que seas muy feliz" Èste mensaje, es como una bocanada de aire fresco que me hace revivir como a una flor a la que se le echa agua. Miro a mi alrededor, me levanto, no se dan cuenta, hago una maleta, con lo imprescindible, miro a mi alrededor, recorrido la casa donde pase tantos momentos buenos y malos, teniendo de fondo la banda sonora del follón de mi familia. Me planto delante de ellos, alzo la voz, para que me oigan, se callan, y todos, incluidos los insufribles de mis nietos, se callan, al verme con el abrigo puesto, y la maleta a mis pies. -¡¡Ejem!!.,¡nó!,no digáis nada, hoy, día de Nochebuena, por primera vez en mi vida, me voy a regalar algo para mí, una vida nueva. Sí, me voy con un gran amor que no se murió, que sólo estaba dormido, y que me va a hacer infinitamente más feliz que todos vosotros juntos en lo que me queda de vida. Al Salir, cerrad la puerta... para siempre. Me quieren hablar todos a la vez, acelerada y atropelladamente, tras el impacto y la sorpresa inicial, pero, abro la puerta, y les hago con el dedo en los labios, el ademán de silencio. Antes de cerrar, les digo: -¡feliz Navidad!. Alfonso, me espera en su coche, y por el retrovisor, vèo quedarse cada vez más lejos las luces que adornan la calle...y mi vieja y aburrida vida. Fin

lunes, 21 de diciembre de 2015

Palabra VII : Navidad

                                        NAVIDAD


DEFINICIÓN:
(Del lat. nativĭtas, -ātis).
1. f. Natividad de Nuestro Señor Jesucristo.
2. f. Día en que se celebra.
Es un término de origen latino que significa nacimiento, y da nombre a la fiesta que se realiza con motivo de la llegada de Jesucristo a nuestro mundo. El término también se utiliza para hacer referencia al día en que se celebra: el 25 de diciembre (para las iglesias católicas, anglicanas, ortodoxa rumana y algunas protestantes) o el 7 de enero (para las iglesias ortodoxas que no adoptaron el calendario gregoriano).

QUE TRAE CONSIGO LA NAVIDAD:

- Conflictos familiares.
- Roces , disparidades de como o de que forma , en que lugar vivir este periodo.
- Comprar por comprar.Gastos innecesarios.

- Soledad, de los que te faltan, de los lejanos.
- No quiero sentirme "chisposa" como los demás , me siento como me siento y punto.
- Baremar por el dinero, por motivos económicos.


+Darnos cuenta que es lo que realmente importante.Vivir con plenitud los momentos.
+Ser realista, no todo puede salir bien, las expectativas tienen que ser con limites alcanzables.
+Recuperar lo esencial.Lo autentico.


+Negociar, ante las dificultades que surjan.
+Flexibilidad, empatia, no siempre puedes salirte con la tuya , piensa algo en los demás, se puede disfrutar mas , y por eso no se es menos.
+ Divertirse con lo simple, risas, cantos, y quizás algo de orujo ( ya sabéis algunos a que me refiero)

Para mi es una época de opuestos, por un lado la alegría que como creyente me da celebrar la Pascua, la alegría de compartirlo con los nuestros, amigos, familiares..................
Tradiciones que marcan nuestros días, poner el árbol , el belén, las felicitaciones..................
Y por otro lado un punto de tristeza, al mirar al interior y sentir aun la punzada de los que no están.
Sus risas, me llegan desde el interior, pero hay días que necesitaría , verlas con mis ojos, sentirme reflejada en ellos ,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,ya hubo tiempo de duelo, pero no quita que estos días , siga aflorando unas lagrimas ante su recuerdo.

Es la época del año que a veces la quieres vivir y otras permanecer dormida,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,
pero siempre sonreír.














jueves, 17 de diciembre de 2015

Un amigo, un relato: Parte 2

¡EN PELOTAS!

CAPÍTULO 2: ATREVIMIENTO

Sale el sol, y los rayos que entran por entre las rendijas la persiana medio bajada, me despiertan. Estoy entumecido, y noto en el cuerpo las consecuencias de una noche agitada. Me ducho, y el agua tibia hace desaparecer gran parte del cansancio acumulado. Me voy a vestir,…pero, la descabellada idea de anoche, aguijonea mi mente como una avispa furiosa encerrada.
Me siento en el borde de la cama, y miro el armario abierto de par en par. Desnudo, sintiendo en todo mi cuerpo la agradable y fresca brisa de la mañana, preparo el desayuno, y me los como sentado en la cocina, lentamente, acompañando cada bocado con cada pensamiento, meditando la idea que se cocina en mi mente. Nó enciendo la tele, para que nada entorpezca el correr de mi idea por los caminos de mi imaginación.
Me pongo unas playeras, una mochila con lo necesario, el móvil, la cartera, agua, algo de comer y algo de ropa, por si acaso.
Antes de abrir la puerta…, cierro los ojos,…tomo aire, y abro. Ya no hay vuelta atrás.
Adelante, lentamente…., salgo, y echo un vistazo antes de salir completamente, por precaución, por vergüenza, por miedo, no sé. Cierro y al girarme, me encuentro de frente con la hija de la vecina, y mi primera reacción es darme la vuelta, me tapo lo que puedo con mis manos, y le digo:
-¡espera!,!no mires!,!perdona!, yo…, yo no quería, de verdad, ha sido una locura, nó, en serio, ahora entro en casa….
Abro la puerta, para entrar, y vestirme, esto no ha sido buena idea. Pero antes de entrar, observo, que ni me ha mirado, ni ha notado mi presencia.
Habla por su móvil, y sale con la misma prisa del portal con la que salió ayer.
Cierro la puerta, extrañado y a la vez contento, porque, parece ser, que mi experimento, puede ser que tenga éxito.
Salgo a la calle, y miro a ambos lados, pongo un pie en la acera, luego otro y, una agradable sensación de libertad e independencia, me invade, me hace sentirme más seguro.
Ando unos metros, y me cruzo con una pareja de mujeres mayores que vienen del mercado, arrastrando su carro.
Con cierto pudor, me doy la vuelta, por si acaso y pasan a mi lado sin mirarme.
Mantienen una agitada y excitante charla, sobre lo caro que esta todo, y lo coco que cobran de pensión.
A cada paso que doy, me siento más seguro y noto como controlo más la situación.
Tomo el pulso a la calle, y como un espectador de lujo sentado en primera fila, veo como la gente, la vida, pasa a mi lado, sin darse cuenta que estoy ahí ni mucho menos, advertir que estoy completamente desnudo.
El cartero con su carrito, con paso acelerado, repartiendo por los portales. El repartidor de bebidas, sudando la goa gorda, empujando la garrucha con las cajas de bebidas, mascullando maldiciones contra todo,…el dueño del bar, que porque llega tan tarde, la gente que le pita, porque ha dejado el camión en doble fila…, el maldito escalón contra el que se atasca la garrucha (que a ver cuándo el imbécil de Paco, pone una rampa para subir).
Un grupo de estudiantes, que corren a coger el autobús, que está llegando a la parada, el que compra el periódico en el quiosco, a velocidad luz, casi tirando el dinero al del quiosco.
Una mama, con una barra de pan bajo el brazo, tirando de un niño, que se va comiendo un donut, saliendo de la panadería de Puri, a toda velocidad, y se monta en su coche, aparcado en doble fila y echado pestes por la boca, arranca como si algo o alguien la estuviera persiguiendo.
Es pertido, nunca había sentido esta agradable sensación de amplitud, de autonomía.
Me siento independiente, como un león escapado de su jaula. Me siento libre, siento esa libertad que tenía cuando era pequeño y no tenía responsabilidades, y no estaba en guerra con el mundo.

martes, 15 de diciembre de 2015

Un paso adelante.

Un paso adelante, ¿siempre con una sonrisa?SI.¡¡¡¡¡



Después de pensar mucho ( si¡¡, alguna vez lo hago), me decidí a expulsar de mi los dos meses donde mi salud no me  acompaña, creo que de alguna forma me ayudara a equilibrarme, a encontrar de nuevo esa sonrisa en todo. Asi afrontar lo que viene con otro actitud.
La verdad que por fin vemos un poco de resultados de todas las prueba, sacamos en claro que tengo una hernia de hiato que a partir de ahora sera: "Mi alien". Una Gastritis crónica, alguna que otra intolerancia, toma¡¡¡¡¡¡¡ pack completo , de está echo a la lotería , que algo me tiene que tocar.
Me provoco durante estos dos meses : no parar de vomitar,  no poder comer , cólicos, todas las cosas que os podáis imaginar.
Ahí se añadió, un mareo ,como cuando bebéis de mas , que el mundo os gira?, pues lo mismo que cuando os montáis en un barco y hay marejada?Eso.
Mas pastillas¡¡¡¡¡ , para que no fuera por la calle cual "borrachuza" pero vamos , no mucho mejor.
No se como explicar el estado de stress que para mi supuso , no ser yo. Esa que llega a todo, que puede con todo, que da abasto a todo. Ahora ni sombra de mi.

El enfado, cabreo maximo ,mal humor, por no encontrarme bien, el no saber que era, el no tirar de mi. Ahhh¡¡
Tengo que reconocer que soy una de las peores enfermas que conozco, doy gracia a Dios de no caer mala muy a menudo porque paciencia de los que me rodean no es infinita.
Mención de honor a mis hijos y marido, a "clarita". En general los que me rodean , me dejaron mi espacio,eso es de agradecer.

El grado de frustración, hacia que cada vez estuviera mas nerviosa, los nervios no me sentaban bien, por lo que me metí en un circulo que se alimentaba , haciendo que "mi alíen" estuviera cada vez mas enfadado.
Me acostado mucho enfrentarme a mi misma , decirme " sino puedes , no puedes, no pasa nada de nada " .
Me he llegado a sentir igual de frustrada como hace 12 años cuando me diagnosticaron una enfermedad "Pseudo tumor Cerebri" ( liquido almacenado en el cerebro que provoca entre otras lindezas glaucoma en los ojos ).....el grado de enfado era descomunal, que me hacia que se me olvidara , mi lema " sonríe quita arrugas " .
Eso no lo podía consentir....no me iban a ganar, no lo hicieron antes , no lo conseguirán nunca.
Ya tuve mi momento de bajón , ahora todo para arriba, ahora encontrar mi equilibrio, aprender , enfrentarme a las nuevas situaciones , en todos los ámbitos,  que no me afecten en exceso a la salud.
Se que lo conseguiré , me esforzare, volveré a tener claro que "sonreír quita arrugas" o por lo menos te ayuda a superar todo.




jueves, 10 de diciembre de 2015

un minuto

QUIERO UN MINUTO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

                                                                                                                                                                   
                   


QUE NO ME DA LA VIDA
No se si os pasa pero cada vez es menos el tiempo y no mas, yaaaaaaaaaaa me diréis que os pasa a todas , pero no os cabrea que tengáis que mendigar un minuto?
Te levantas temprano a trabajar, ehhh pero antes desayunos , lavadoras, comidas....... luego tus 8 horas de curro...............................vuelta luego a lo mismo ..............sin palabras...................


Pero ahí no se acaba, que tu cabeza va estallar un día de estos , de eso fijo¡. Tengo tantos oficios que ya no se realmente ni lo que soy......................Y no sirve eso de :"ya se hará".Porque yo lo intento, pero mira cuando dejas algo sin hacer, no se hace, en mi casa no hay duendes que hagan ningún tipo de tarea, se marcharon hace tiempo de vacaciones y no volvieron (porque sera?).

Y luego te planteas si realmente merece la pena tantas prisas , vamos se que la respuesta es no¡¡¡ , pero no consigo que llegado un momento, las "cosas superfluas del hogar "pasen a segundo plano, eso si me conseguí dos ayudantes que de alguna forma hacen las cosas mas amenas ( en familia)

Un apunte, porque me enfada mucho  cuando se critica a las amas de casa y solo con ver todo lo que se hace en un hogar no es justo para ellas, yo elegí trabajar dentro y fuera del hogar pero es una decisión mía no por ello soy mejor o peor solo soy yo   :"Solo con ocuparse de los niños, hacer la comida y un par de tareas básicas, la mayoría cumpliría con una jornada laboral de 8 horas», apunta el doctor en Psicología Esteban Rodríguez." 

Pero quiero un minutoooooooooooooooooooooooo, para un suspiro, para coger fuerzas o simplemente para sonreír.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Un amigo, un relato:Parte 1



Empezamos una nueva etapa en el blog, con la colaboración de amigos, me permiten publicar, relatos, textos,,,,,,,,,,,todo aquello que ellos quieran, darles las gracias por confiar en mi, darles las gracias por estar siempre ahí.
Empezamos con el relato de Emiliano, un amigo de toda la vida, no exagero, nos conocemos de siempre.
¿Qué puedo decir de Emiliano? Que es de lo mejor, grande, si él quiere lo podrá todo en su vida. Os dejo con su relato que iré poniendo por capítulos, disfrutarlo. Espero que os guste.


¡EN PELOTAS!

CAPÍTULO 1. AMANECE

Suena el despertador y, más por costumbre que por ganas, abro los ojos. Somnoliento, miro al techo, tan blanco, como un folio en blanco, en el que anoto mentalmente el día de hoy.
Es lunes, y será igual que el de la semana pasada, que mañana, pasado mañana, y toda la semana…., …ducha,…café,….ver en la televisión las mismas noticias, ….
Vestirme e irme al trabajo. Una rutina fotocopiada.
Cierro la puerta y, me cruzo con la vecina de enfrente. Adolescente,, morena, espigada, pelo moreno y largo, lacio, que le tapa media cara. Lleva un top de tirantes, con la foto del cantante de moda, pantalones muy, muy cortos, de esos tipo vaquero que asoman los bolsillos. Se nota la abultada y plana silueta de su Smartphone, zapatillas de loneta. Hace buen tiempo, se acerca el verano. Aferrada a una carpeta cubierta de pegatinas a rebosar de apuntes (claro, los exámenes finales).
Pasa a mi lado, rozándome el brazo, con la cabeza baja, impregnándome del olor de esa colonia fresca, casi infantil, que usan casi todas las crías de su edad.
-¡buenos días! –le digo con una sonrisa-
Pero ella, lejos de responderme, sigue su acelerado paso y, murmurando entre dientes, creo escuchar unos buenos días, pero no estoy seguro. ¡Bah!, tendrá prisa, llegará tarde a algún sitio, (pienso mientras la veo desaparecer tras la puerta del portal que se cierra.
Llego a la estación. Cientos de personas en silencio, aferradas a sus tablets,mp4, books, ordenadores portátiles, y cualquier elemento electrónico que les aleja de la realidad que les rodea. No creo que huelan el café recién echo del bar de al lado, ni el olor de los croissant de la panadería de enfrente, ni perciban el ruido de las hojas de los plátanos de la avenida, movidos por la ligera brisa que se ha levantado.
Subo al vagón y, una rara mezcla de miedo y tristeza, me invade. Todo el tren está en silencio, Gente con la cabeza baja, con o sin cascos, leyendo, jugando, whatsppeando, hablando por el móvil…., pero silencio. Me viene a la memoria, una vieja foto en blanco y negro de mediados del siglo XX, donde, un grupo numeroso de niños, están en una iglesia, rezando con la cabeza baja en silencio. ¿A qué dios le está rezando esta gente?
Llego al trabajo, me cruzo con Manzano,
- Buenos diaaassss…… -digo, alargando los días cada vez más bajo, porque mis buenos días se los ha llevado la ráfaga de viento que ha creado mi compañero al pasar a mi lado, veloz como un galgo, sin ni siquiera mirarme-.
Me siento en mi mesa. Todo en orden. Enciendo el ordenador y me dirijo a tomarun café. A la vez que llego, mis compañeras Marina y Esther, se van de al lado de la máquina, con un café en la mano, hablando entre ellas.
-¡Buenos días! –pero no me miran al pasar a mi lado, sin ni tan siquiera advertir mi presencia-.
Pongo el oído, para averiguar si el tema sobre el que están hablando, estan importante como para ignorarme, y hablan de lo de siempre: que si mi hijo, esta mañana, me ha montado un pollo, porque no quería desayunar, …el mío, que no quería vestirse… ¿Y yo?, ¿no me merezco unos humildes buenos días?. No le doy importancia y me saco un café.
Mientras lo estoy bebiendo, observo la oficina, un grupo de inpiduos aislados. Ángel mira los email, ese otro, el Facebook, el de más allá, con los WhatsApp, otro, con las páginas deportivas… Pero no se hablan ni se miran.
Ninguno se pregunta: ¿Qué tal el fin de semana?, ¿Qué tal tu familia? Nada. Piedras en el desierto social.
El día pasa, monótonamente, como siempre. Problemas,problemas, problemas, que
muchas veces se solucionarían si se hablara más, y no dejándolos encima de la mesa con un: solucióname esto.
Acaba el día, y la gente sube precipitadamente al tren como una de esas manadas de ñus que salen en los documentales de la dos, huyendo del león de la prisa, que les persigue todo el día, para hacer no sé el que, para llegar a no sé dónde.
Cojo el tren, y la escena de la mañana se repite. Cierro los ojos…., silencio, silencio, solo roto por el tic, tic del teclado de los móviles de la gente. Me recuerda a esos monitores de hospital, que advierten que estas vivo mientras suene el tic, tic..
Sí, debe ser eso, ese ruido rítmico, es la señal inequívoca de que la gente, aun en estado vegetativo, está viva.
Voy a la panadería, para comprar el pan, y cuando me acerco al mostrador, una señora morena, con el pelo corto, huesuda, súper estresada, con un niño de más o menos dos o tres años en los brazos, atropelladamente, se pone delante de mí, y le dice a la panadera:
-¡Puri!, ¡dame dos pistolas!, ¡que día llevo, todo el día corriendo!
¿Por qué?, ¿para qué?, pienso para mí mismo. Ni siquiera me pregunta si me importa que se ponga delante y, dando un giro sobre sí misma, zarandeando al niño , con la misma cara de angustia y de agobio, con las mismas urgencias, desaparece, saliendo aceleradamente de la panadería cerrando con un portazo la puerta de panadería, haciendo retemblar los cristales.
Puri, la panadera, me mira, con cara de resignación, y de comprensión, como diciéndome “te entiendo”.
-Buenas tardes, Manolo, ¿lo de siempre?.
- Sí, buenas tardes, una pistola, y me pones una de esas palmeras de hojaldre que tienen tan buena pinta.
-Eso está hecho, -responde- ¿Qué tal el día?.
-¡bueh!, como siempre, ningún día es distinto a otro, todos son iguales.
- Anda, toma y vete a casa a descansar, que traes una cara….
- Gracias Puri, tu si que me entiendes, contigo, puedo hablar. A veces, pienso queno existo, que soy invisible, la gente pasa a mi lado, y no me dirigen palabra alguna.
Siempre van con prisas, siempre corriendo, como la mujer Esta que se me ha colado hace diez minutos. A veces pienso que, si fuera desnudo por la calle, ni se darían cuenta, palabra.
-¡Anda yá,!, nó exageres, -responde Puri- y vete a casa a descansar.
-Está bien, Puri, hasta mañana.
Puri, es una mujer muy agradable, una de esas personas que viven la vida tranquilamente, que es ella la que se lleva la vida por delante, y no al revés. Lo toma todo con tranquilidad, de unos cuarenta y tantos años, gordeta, con el pelo castaño, recogido en un moñete, y un impoluto delantal blanco, encima de un discreto vestido azul. Da la tranquilizadora sensación de que está de vuelta de todo.
Llego a casa, saco las llaves del bolsillo, abro la puerta y, una bofetada de aire retenido del día, cálido, me da en la cara. Hace calor, dejo el pan en cocina, las palmeras, en la encimera. Con desgana, me voy a la habitación, me desnudo lentamente, y me doy una ducha.
Cierro los ojos, y dejo que el agua me recorra el cuerpo, como deseando que, además de limpiarme, se lleve por el desagüe todo el cansancio, y esta extraña sensación de desánimo que he sentido durante todo el día.
Salgo del baño, me seco con desgana, miro al espejo mi imagen distorsionada por el vaho, me sonrío, pensando en lo ridículo que parezco. Me pongo el pijama, preparo una cena rápida. Saco unas empanadillas congeladas, una ensalada de lechuga y tomate, y poco más.
Me siento en el sofá, y enciendo la tele y, aparece un reportaje, sobre un hombre desnudo, que tiene que sobrevivir en una selva,, sin nada, solo, sin más medios que sus manos, y su imaginación, para sobrevivir.
Esto me hace pensar,…¿si yo fuera desnudo por la ciudad?,¿se darían cuenta?,¿sería capaz de sobrevivir?. No, no, es una locura, pienso, haciendo una mueca mezclada con una medio sonrisa. Sigo viendo el programa, y mi cabeza, agitada como un enjambre sacudido empieza a dar forma a una idea tan simple como descabellada.
Mañana, empiezo las vacaciones, si…¿Qué me puede ocurrir?,¿Qué me multen?,¿Qué no me atreva ni siquiera a salir por la puerta?. Preguntas, preguntas, que se agolpan en mi mente.
Después de muchas vueltas consigo cerrar los ojos por fin.